miércoles, 12 de diciembre de 2012

EN EL LIMBO*


JORGE ALCOCER

La política es como la naturaleza, le teme al vacío; esa frase la escuché hace muchos años y viene a mi memoria ante el curso de las investigaciones y consignaciones por los hechos de violencia ocurridos el 1o. de diciembre en el Distrito Federal.

De los 70 detenidos, 14 irán a juicio; en las redes sociales y en este diario se ha documentado la impericia y el abuso con que actuaron integrantes de los cuerpos de policía, federal y local, tanto en la contención y respuesta a los agresores, a unos metros de las rejas de San Lázaro, como ante los actos de vandalismo y pillaje ocurridos en el Centro Histórico, la Alameda, Juárez y Reforma.

Hay evidencias que entre las filas de los granaderos y la Policía Federal se encontraban, infiltradas y toleradas, personas vestidas de civil, identificadas con un guante negro; los mandos superiores de ambos cuerpos de seguridad han guardado silencio. Marcelo Ebrard habló, el mismo día de los hechos, de "actos de provocación", señalamiento compartido por Manuel Mondragón, encargado del despacho de la Secretaría de Seguridad Pública federal.

El viernes de la semana pasada, Mondragón se autodeslindó de responsabilidad por la actuación de la Policía Federal y de las policías capitalinas -preventiva y cuerpo de granaderos- al señalar que él asumió el cargo federal el primer minuto del 1o. de diciembre, dejando vacante el que tenía conferido en el gobierno del DF; agregó que participó en el diseño, pero no en la implementación del operativo policiaco. (Entrevista con Carmen Aristegui en Noticias MVS).

En pocas palabras, por impericia, improvisación o premura -o por las tres juntas- en un día que se anticipaba, desde semanas antes, de alto riesgo, la seguridad pública de la capital de México quedó en el limbo. Recordemos que el cerco de seguridad en torno a San Lázaro se instaló desde el fin de semana previo, en un perímetro muy extenso. Ante las quejas de los vecinos afectados y las críticas que voces diversas hicieron contra ese despliegue, voceros del equipo de transición del Presidente electo solicitaron reducir la zona bajo resguardo, lo que ocurrió, colocando las vallas de contención a unos metros de las rejas del Palacio Legislativo.

En el limbo provocado por el relevo del mando superior, nadie actuó para evitar la llegada a San Lázaro de grupos organizados que marcharon desde las primeras horas de la madrugada exhibiendo, de manera abierta, carritos de supermercado con bombas molotov, petardos, tanques portátiles de acetileno y otro tipo de instrumentos de ataque. Las agresiones en contra de la policía iniciaron desde temprana hora.

Arribé poco antes de las 7 am a San Lázaro, por una calle lateral; pude ver y escuchar las detonaciones de petardos, las llamas provocadas por los estallidos de las bombas molotov. Formado en la banqueta en una fila para revisión, vi llegar corriendo a un hombre, que supuse era del Estado Mayor Presidencial, quien a gritos dio la orden de que nos dejaran pasar de inmediato. Le pregunté qué pasaba; me dijo "¡rompieron las vallas y vienen para acá, métanse!".

No se trató solamente de un vacío de mando, sino de algo mucho más grave: la demostración de la ausencia de un plan de contingencia, y de entrenamiento y capacitación policial, para prevenir y contener la actuación de grupos anónimos, preparados y dispuestos a enfrentar con violencia a la policía y realizar actos de barbarie y pillaje en contra de instalaciones públicas y establecimientos comerciales.

Mientras que en las redes sociales han circulado fotografías y videos que dan cuenta de la actuación de los policías, deteniendo y golpeando, sin ton ni son, a quienes se les cruzaban al paso, sus superiores siguen sin mostrar los videos que debieron registrar las cámaras de seguridad del gobierno del DF instaladas en las zonas que sufrieron el vandalismo. No sabemos si las 14 personas consignadas son responsables de tales hechos, lo que sí sabemos es que fueron muchos más los participantes en los actos de vandalismo y saqueo.

Antes que seguir especulando sobre siniestras conspiraciones para dañar a tal o cual político, lo urgente es que las autoridades den su explicación de los hechos y digan qué se hará para subsanar, de inmediato, la evidente ausencia de capacitación policiaca.

*Reforma 11-12-12

No hay comentarios: