martes, 3 de marzo de 2009

PAREN AL MUNDO , QUIERO BAJARME...

FRANCISCO MARTIN MORENO

Paren al mundo, quiero bajarme: me resisto a leer cada mañana la prensa para encontrarme con más fotografías de decapitados ni deseo saber cómo se dispara la cifra de acribillados pertenecientes a diversas bandas de mafiosos. No, sólo pienso en huir de las balaceras por medio de las cuales los envenenadores del mundo se disputan el mercado de estupefacientes; ya no quiero levantarme con más noticias relativas al asalto de gente humilde a la que despojan de su raya o su menguada quincena ni quiero cansarme de protestar por la ejecución de chamacos inocentes pertenecientes a familias de acaudalados mexicanos que han hecho su fortuna, en su mayoría, con el producto de su trabajo. Ya no me tranquiliza contemplar más fotografías de brigadas del Ejército patrullando las diversas ciudades de la República. Me sublevo al leer homilías dominicales de arzobispos que declaran “en esta santa casa, la casa de Dios, se purifican las limosnas pagadas por los narcotraficantes…” Me irritan cada vez más las fotografías de los líderes de los sindicatos oficiales, auténticos secuestradores de la nación, que ostentan relojes cuyo precio es superior a veinte años de trabajo de sus agremiados ni resisto, asimismo, descubrir las mansiones de estos siniestros personajes en el extranjero, adquiridas con impuestos pagados por el dolorido pueblo de México.
Basta, todo está podrido. Los maestros de nuestros hijos se niegan a ser capacitados, los alumnos reprueban en un 90% los exámenes de admisión para ingresar en la Universidad Nacional, la prueba de que en las escuelas mexicanas se incuban la mediocridad y la dependencia.
La Iglesia no puede seguir sosteniendo que “es más fácil que entre un camello por el ojo de una aguja que un rico en el reino de los cielos”, cuando la mayor parte de los ricos crean empresas, generan riqueza, empleos, divisas y prosperidad, por lo que tienen garantizado un lugar en el infierno…
Paren al mundo, quiero bajarme porque se utiliza a niños palestinos como escudos humanos durante los conflictos armados en contra del Estado de Israel, de la misma manera en que me resulta indigerible que los fanáticos musulmanes suicidas se rodeen el cuerpo con cartuchos de dinamita para hacerlos estallar en cualquiera de sus cinco rezos cotidianos. Me deprimen los crecientes porcentajes de desempleo al pensar en los padres de familia que carecen de ingresos para pagar colegiaturas, medicinas, hipoteca o renta de la casa habitación. No puedo dejar de pensar en los empresarios que tienen contratadas deudas en dólares y que asisten a la devaluación cotidiana de nuestra moneda, mal que se agrava desde que no llegan los ingresos por exportaciones programadas debido a la contracción de los mercados mundiales. Surgen por doquier fraudes bursátiles, inmensos desfalcos en los fondos de pensiones de los que depende el bienestar y la supervivencia de millones de personas de la tercera edad. Los empleos antes considerados indignos por los nacionales de ciertos países, hoy son nuevamente demandados como parte de la parálisis económica que genera a diario un mayor calentamiento social al propiciar el robo de famélico, estimular la xenofobia, incentivar la expansión de la industria del despojo, la del asalto con violencia, la del secuestro, libre de impuestos y de sanciones.
Un nuevo gobierno de la extrema ultraderecha en Israel denuncia la construcción de bombas atómicas en Irán y califica a este último gobierno como una auténtica amenaza nuclear para el Estado hebreo. Es claro que las diferencias en el Oriente Medio se resolverán mediante un voluminoso intercambio de artefactos nucleares, con lo cual no haremos sino regresar a la edad de la piedra de llegar a escalar el conflicto a nivel planetario.
Los polos se descongelan con el sobrecalentamiento atmosférico, suben los niveles de los mares y de los océanos, bien pronto asistiremos a la desaparición de puertos y ciudades que quedarán sepultados bajo las aguas. Continuarán los cambios climáticos, los incendios en zonas boscosas, lloverá cuando no debería llover, nevará cuando no debería nevar, surgirán huracanes cada vez más devastadores, se producirán inundaciones sin precedentes en la historia de la humanidad, nos acosarán la sequía y otros fenómenos meteorológicos como consecuencia de la veleidad de fenómenos como El Niño, surgirán enfermedades desconocidas por ingerir huevos o carne de animales engordados con hormonas o pescados alimentados con sustancias tóxicas derramadas irresponsablemente en los mares.
Paren al mundo, quiero bajarme: las guerras generadas por rivalidades y por ambiciones políticas religiosas o económicas; la invasión de narcotraficantes; la violencia y la delincuencia incontrolables; la ausencia de empleos; la quiebra de la moral y de la ética mundiales; la contaminación mundial en sus más diversas manifestaciones, me están llevando a la conclusión de que es necesario tomar unas vacaciones porque he llegado a la conclusión de que: estábamos mejor cuando estábamos peor…
fmartinmoreno@yahoo.com
Me deprimen los crecientes porcentajes de desempleo al pensar en los padres de familia que carecen de ingresos para pagar colegiaturas, medicinas, hipoteca o renta. No puedo dejar de pensar en los empresarios que tienen contratadas deudas en dólares y asisten a la devaluación cotidiana.

1 comentario:

Anónimo dijo...

muy buen comentario y muy cierto de la iglesia.

Pero lo que si este personaje parece querer encontrar a dios. todo lo relacionado con religion le parece mal esta traumado. jajaj.

Aunque no te guste isra q hable de gandhi jaja. El era una verdadera persona espiritual y no era ningun dejado ante las injusticias. hay que saber distinguir entre organizacion de hombres que se dicen inglesias a la verdadera religion q es para todos.
A si es cierto ya pasen noticias buenas si solo q no las ponen por q no venden ono se por que. las noticias ya parecen narconoticias que aburrido los narcoas aburren. como narco televisa jaj. ATTE: JON JON