lunes, 25 de julio de 2011

BAILAR EL TANGO

DENISE DRESSER

Abrazados. Entretejidos. Entrelazados. Elba Esther Gordillo pecho a pecho, muslo a muslo, cadera a cadera con Felipe Calderón. Bailando el tango al ritmo de votos y puestos y negocios y prebendas. Una pareja milonguera cuyo grado de cercanía ella nos acaba de revelar; un dúo dinámico cuyos pasos sincronizados ella ha hecho públicos. Y no en el "Salón México" sino en una conferencia de prensa insólita en la cual habla de un acuerdo político en el que ella ofreció votos del Panal a cambio de puestos públicos; en el que ella prometió apoyo electoral a cambio de poder y del dinero que lo acompaña. Allí está la coreografía de la complicidad que el propio Presidente se vio obligado a reconocer: la victoria en el 2006 implicó que a La Maestra se le respetaran posiciones reconocidas o negociadas desde la administración anterior. Elba Esther Gordillo lleva años bailando, y siempre ha encontrado pareja.
La encontró con Carlos Salinas de Gortari, quien fue el primero en colocarla en la pista. La encontró con Ernesto Zedillo, quien le compró zapatos nuevos. Bailó de manera cercana con Vicente Fox, quien dejó que ella impusiera sus propios pasos. Y bailó el tango inglés -conocido por ser particularmente competitivo- con Felipe Calderón cuando pasó la elección del 2006 llamando a gobernadores, dándole instrucciones a los jefes estatales del Panal, presionando a los dirigentes seccionales del SNTE en su favor. Vueltas por aquí, vueltas por allá, pasos hacia la izquierda, pasos hacia la derecha. La Maestra que asegura el triunfo electoral y recibe la Lotería Nacional. La Maestra que moviliza a los maestros y recibe el ISSSTE. La Maestra que promete los votos y recibe los vetos a la modernización educativa. Elba Esther Gordillo: elástica, rítmica, sincopada.
Cuya forma particular de bailar el tango mexicano es solicitarle a Miguel Ángel Yunes -siendo director del ISSSTE- una cuota mensual de millones de pesos para su partido, el Panal. Cuyos pasos elaborados por la pista incluyen mandar maletas con dinero para las campañas de ciertos candidatos. Cuyo estilo distintivo al estrechar a la pareja del momento abarca la oferta de financiarlo. Y aunque según Felipe Calderón, el arreglo con él nunca incluyó impunidad ni licencia para saquear las arcas, el hecho es que lo primero ocurrió y lo segundo también. Como ha sido publicado en las páginas de este periódico, Elba Esther Gordillo recibe -y es parte de su caja chica- aproximadamente 10 millones de dólares al mes en cuotas sindicales. Dinero para casas lujosas, penthouses caros, jets privados, elecciones inequitativas. Dinero que el SNTE le da al Panal y con el cual rebasa los límites legales de las aportaciones a los partidos. Dinero de la Lotería Nacional que fue a parar a las arcas del Panal. Dinero que la Unidad de Fiscalización del IFE debe rastrear.
Una acumulación de ilícitos que el PRI prefiere ignorar cuando Humberto Moreira habla de la "coincidencia de proyectos" entre su partido y el Panal rumbo al 2012. Una larga lista de tangos irregulares que el PRI opta por desconocer cuando declara que La Maestra es "amiga" y "mantiene uno de los liderazgos más consolidados del país". El priismo, intentando bailar de cachetito con Gordillo como parte de lo que llama "el reencuentro del PRI con la sociedad mexicana". Marcelo Ebrard buscando su abrazo y Ernesto Cordero también, mientras ella gira y gira, al son de la sucesión presidencial, gritando que el tipo de pactos que ella hace no son ilegales y no le avergüenzan. Demostrando que si cualquier persona intenta meterle el pie -y haya sido su pareja de baile- posee información para destruirlo. Mandando un mensaje sobre el poder que tiene y cómo podría ponerlo al servicio de cualquiera que quiera llegar a Los Pinos en el 2012. Invitando al tango, que necesariamente requiere a dos.
Pero el tango mexicano no entretiene; más bien envilece. No produce placer sino podredumbre. No saca chispas sobre la pista de baile sino evidencia la enorme complicidad que existe entre quienes bailan allí. La única forma de mejorar la calidad de las contorsiones que se dan entre Elba Esther y sus diversas parejas es convertir a los sindicatos y a los partidos políticos en sujetos obligados de la ley de transparencia. Romper los monopolios que estrangulan la vida sindical y permiten que los dirigentes se aprovechen de los recursos de los trabajadores. Exigir que el SAT y la PGR inicien inmediatamente una revisión al manejo financiero del SNTE así como a los ingresos, gastos y declaraciones fiscales de Elba Esther. Demandar que la Auditoría Superior de la Federación haga un informe detallado de los recursos que han sido entregados al sindicato magisterial.
Porque diversos estudios han sugerido que el tango hace que la gente se sienta más relajada, más atractiva, menos deprimida. Pero el tipo de tango que Elba Esther Gordillo y sus compañeros llevan años ensayando no lleva a exclamar cómo lo hiciera Audrey Hepburn en Mi Bella Dama: "¡Podría bailar toda la noche!". Más bien incita la exigencia de parar la música.

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