lunes, 7 de junio de 2010

ISRAEL: OTRA VEZ, LA DIPLOMACIA DE LAS CAÑONERAS

HERMILIO LÓPEZ-BASSOLS

A mis alumnos de derecho Internacional


Londres, Inglaterra.- Una vez más el Gobierno israelí ha mostrado al mundo su desprecio a las normas del derecho internacional que rigen la convivencia entre los estados civilizados del mundo, seguramente, porque no se considera tal, al cometer con evidente frecuencia actos de agresión, "terrorismo de Estado" e inclusive genocidio, a más del uso ilegítimo y desproporcionado de la fuerza armada. Un comando de la marina judía atacó una flotilla de seis barcos procedentes de Creta que llevaba ayuda humanitaria, así como un buen número de activistas de 35 nacionalidades a la franja de Gaza, territorio palestino que se encuentra al fondo del Mediterráneo entre Israel y Egipto. El ataque ocurrió en aguas internacionales, causando la muerte de diez personas y decenas de heridos. Jerusalén argumentó que esa acción era "una potencial amenaza a su seguridad". La acción pretendía no sólo dejar la carga en el único punto posible sino alertar al mundo del injusto bloqueo que sufre desde hace tres años, el heroico territorio palestino gobernado por Hamas. Por mar y aire el comando atacó embarcaciones civiles y llevó a los prisioneros y heridos al puerto de Ashdod. Los activistas se defendieron con palos y cuchillos, los atacantes con las armas más sofisticadas, rompiendo, sin duda, el principio de proporcionalidad en el derecho internacional.Ante tales hechos, los gobiernos reaccionaron conforme a sus compromisos y a su ética. En el Consejo de Seguridad se celebró una reunión en la que Estados Unidos descaradamente pretendía no culpar a Israel, señalando sólo actos y solicitando un informe -pero no independiente- la Casa Blanca señaló que "estaba trabajando por entender las circunstancias de la tragedia". México, condenó el ataque armado en los términos más enérgicos, evocando la línea -interrumpida- de apoyo a la causa palestina, a la vez que señaló que el bloqueo era contraproducente y debía levantarse. Asimismo y con razón, señaló que el acto era una violación a la libertad de navegación. Desde esta capital y pese al compromiso del PM Cameron de adoptar otra línea diferente a la de Blair -Brown, se sumó a la tibieza de la Casa Blanca, no así Ankara, Atenas, Madrid y Estocolmo. La Unión Europea volvió a fallar y sólo pidió una investigación. Es evidente que esta acción requería de una acción mucho más enérgica. Sólo en los últimos dos años, Israel desechó el informe Goldstone sobre el bombardeo a Gaza, utilizó pasaportes falsos para los asesinos de un líder de Hamas, decidió continuar la construcción de casas en el territorio ocupado y se ha negado a firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT) cuya conferencia se celebrará en el 2012. Esta es una breve reseña de las recientes fechorías internacionales de un Estado que se considera inmune por la gracia del Gobierno norteamericano.Volviendo al fondo de los hechos, este es un típico acto de "terrorismo de Estado". Israel sabía que no había armas en la flotilla y asesina a nueve luchadores por los derechos humanos con lo que también infringe las Convenciones de Ginebra del 49 y los Protocolos del 79.Por otra parte, prosigue en otro acto violatorio al derecho internacional que es el bloqueo, evitando que los palestinos reciban lo fundamental para su supervivencia, medicinas, alimentos, libros, material para construcción y hasta burros.Algún comentario local hoy dice que si un grupo armado de piratas somalíes hubieran abordado a seis barcos en altamar, matando pasajeros e hiriendo a otros más, un comando de la OTAN estaría hoy dirigiéndose a la costa somalí. Lo que sucedió en aguas internacionales no fue cometido por piratas sino por comandos del Estado israelí y ningún buque de guerra de la OTAN, de hecho, se encamina a Israel. Esta es la diplomacia de las cañoneras estadunidense puesta al día en el Medio Oriente.

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