viernes, 2 de octubre de 2009

LOS MEXICANOS SOMOS LOS MÁS INSATISFECHOS CON EL MANEJO DE LA CRISIS

JESÚS CANTÚ
La televisora inglesa, BBC de Londres, dio a conocer los resultados de una encuesta aplicada en 20 países que revela que los mexicanos somos los más insatisfechos con el manejo de la crisis económica mundial Justo en la víspera de las fiestas patrias, la televisora inglesa, BBC de Londres, dio a conocer los resultados de una encuesta aplicada en 20 países que revela que los mexicanos somos los más insatisfechos con el manejo de la crisis económica mundial y, particularmente, con la actuación del Gobierno mexicano. Los resultados muestran que únicamente el 9 por ciento de los mexicanos está satisfecho con las acciones gubernamentales contra un 88 por ciento insatisfecho, el promedio mundial es de 44 por ciento de satisfacción y 50, de insatisfacción; el país que le sigue en nivel de insatisfacción es Japón, donde el 18 por ciento está satisfecho y el 78, insatisfecho. En contrapartida, los chinos son los más satisfechos con el 87 por ciento contra sólo 6 de insatisfacción, sin embargo, estos resultados deben tomarse con muchas reservas, pues una encuesta de opinión pública aplicada en un régimen dictatorial, como es el caso de China, no es muy confiable porque los pobladores no son libres de expresar sus opiniones, y Australia, con 68 por ciento de satisfacción y 30, de insatisfacción. En siete países el grado de satisfacción supera el 50 por ciento de los encuestados, China, Australia, Indonesia, Egipto, Chile, Brasil y Canadá. La encuesta fue conducida por el Servicio Mundial de la BBC; la aplicación la coordinó la encuestadora internacional GlobeScan; y en la elaboración del cuestionario participó un programa de la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, que estudia internacionalmente las actitudes ante las políticas públicas aplicadas, PIPA, por las siglas en inglés del mismo Program on International Policy Attitudes. Se encuestó a 22 mil 158 ciudadanos distribuidos en 20 países, entre el 19 de junio y el 17 de agosto. Doug Miller, director de GlobeScan, señaló: "Es claro que los ciudadanos de muchos países no encuentran el tipo de liderazgo económico que piensan que se requiere de sus gobiernos nacionales. Los particularmente bajos niveles de satisfacción en Europa, Japón y América Latina sugieren que una sólida confianza de los consumidores, considerada esencial para la recuperación económica, tardará más tiempo en estas partes del mundo". Sin embargo, los países latinoamericanos encuestados fueron únicamente Brasil, Chile y México y de ellos únicamente México se encuentra entre los mayormente insatisfechos, pues en Brasil la satisfacción alcanza el 59 por ciento y en Chile, 55; contra el 39 y el 33 por ciento de insatisfacción respectivamente. Las cifras contrastan notablemente con lo que se encontró en México. En el caso europeo y japonés, sí existe correspondencia con la interpretación de Miller. México también es el país menos satisfecho con la actuación de los banqueros, pues únicamente el 6 por ciento, peor evaluados que el mismo gobierno, está satisfecho, contra el 81 por ciento que se declara insatisfecho, la suma no llega al 100 por ciento porque hay un porcentaje de no respuestas o no sabe. El promedio en el total de encuestados fue de 32 por ciento satisfechos y 54 por ciento insatisfechos; en nivel de satisfacción los dos países que le siguen a México son Alemania, con el 8 por ciento y Francia, 10; y en nivel de insatisfacción ambos superan a los mexicanos con el 89 y el 83 por ciento, respectivamente. En general los mexicanos somos los más insatisfechos con el manejo de la crisis por parte de los distintos actores. Sólo Francia y Turquía muestran más insatisfacción que los mexicanos, 56 por ciento con el manejo de la crisis por parte de los líderes de los países integrantes en el llamado G20. Sólo Alemania, Francia y Turquía, lo hacen en relación con los altos ejecutivos de las compañías transnacionales, en este caso la insatisfacción en México llega al 66 por ciento. Y únicamente Alemania y Turquía, lo superan en relación con la actuación de los organismos financieros internacionales, en este caso el nivel de insatisfacción es de 64 por ciento. Al respecto el boletín en el que dan a conocer los resultados de la encuesta señala al repasar los resultados en México: "...De manera abrumadora los mexicanos muestran su insatisfacción con la actuación de los líderes en el manejo de la crisis internacional, no aprueban la actuación de ninguno de los actores internacionales sobre los que se les cuestiona y son los más insatisfechos, de todos los países con los esfuerzos de los líderes del G20 para manejar la crisis económica global". En consonancia con esta insatisfacción somos los mexicanos los que más nos oponemos a apoyar económicamente a los banqueros, 76 por ciento, y en otorgar mayor poder a las instituciones financieras internacionales para regular la economía global: 22 por ciento, a favor y 60 por ciento, en contra. En cambio el 58 por ciento está a favor de que se apoye económicamente a las grandes industrias afectadas por la crisis y, únicamente, un 36 por ciento se opone; resulta muy contrastante el rechazo de apoyar a los banqueros con el respaldo para hacerlo con los grandes industriales. Sin embargo, los mexicanos apoyamos con muy amplia mayoría y, muy por encima del promedio internacional, un incremento significativo en el gasto gubernamental y una mayor intervención gubernamental en la regulación y vigilancia de la economía: en el primer caso, el 75 por ciento está a favor y únicamente un 20 por ciento, contra un promedio mundial de 60 y 31 por ciento, respectivamente; y en el segundo, 78 y 9, a favor y en contra, y el promedio mundial es de 67 y 23 por ciento, respectivamente. Una de las explicaciones de ésta marcada insatisfacción con el manejo de la crisis puede encontrarse en el hecho de que los mexicanos, también nos encontramos entre los países que consideramos que la distribución de los beneficios y las cargas económicas han sido repartidas injustamente en los últimos años, pues únicamente 17 por ciento piensa que hay una distribución justa contra un 69 por ciento que considera que ha sido injusto; el promedio mundial, es de 32 y 59 por ciento, respectivamente. Unas primeras y someras interpretaciones de estos resultados son las siguientes: a) México es uno de los países más afectados por la crisis económica, el más entre los latinoamericanos, lo que se refleja en esta insatisfacción con el manejo de la misma; b) los mexicanos hemos padecido en los últimos años las consecuencias de las recetas restrictivas de los organismos internacionales, lo cual conduce a rechazar las intervenciones y regulaciones internacionales, queremos resolver internamente nuestros problemas; c) el alto costo que hemos tenido que pagar por el rescate bancario y los nulos beneficios para el grueso de la población, conduce al rechazo de más apoyos; d) otro ingrediente para la gran inconformidad con el manejo de la crisis proviene de la percepción, o certeza, de que beneficios y cargas se han distribuido desigual e injustamente en México; y e) la inconformidad con la actuación del gobierno tiene su origen en que hace lo contrario de lo que la gente demanda: mayor regulación y vigilancia y mayor gasto público. Particularmente en esta última interpretación también puede esconderse la añoranza de un gobierno más paternalista. Es evidente que las percepciones y sentimientos de los mexicanos tienen fundamento en la historia reciente y la realidad actual. Basta revisarlos para explicar la insatisfacción.

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